Barcelona es una de las ciudades más completas de Europa. Con más de cuatro kilómetros de costa, las playas son uno de los espacios de ocio más grandes de la geografía urbana. Pero no todo es sol y playa. Barcelona es rica en culturas, gastronomía, arquitectura, ocio y biomedicina. Se trata de un espacio urbano integrador abierto al Mediterráneo, que recoge la riqueza histórica de Europa y los matices procedentes de África. Es una ciudad para emprendedores donde se combinan un entorno de trabajo ideal y calidad de vida.
En los últimos años se han creado en Barcelona diversos centros importantes de investigación biomédica. Ha surgido así un importante eje de grandes infraestructuras, como el Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB), el Parc Científic de Barcelona (PCB), el Institut d’Investigacions Biomèdiques de Bellvitge (IDIBELL) o el mismo IDIBAPS. La ciudad de Barcelona se dibuja ya como uno de los principales motores europeos para resolver los retos relacionados con la salud y la enfermedad. Con la creación del CIBEK se consolida esta tendencia, y los investigadores dispondrán aquí de un nuevo destino de importancia internacional.
Por otro lado, la BioRegió de Catalunya (BIOCAT) está impulsando un nuevo modelo de desarrollo regional. Su finalidad es consolidar Cataluña como referente internacional con una investigación de excelencia, un tejido empresarial competitivo y un sistema de transferencia del conocimiento sólido y dinámico.
¿Hay algún destino mejor?